En el centro dental Santa Ana apostamos por los coadyuvantes del cepillado, como pueden ser los colutorios o enjuagues bucales, no deben sustituir al cepillado, sino que se deben de usar tras él. Hoy en día existen muchísimas variedades. Existen enjuagues con funciones específicas dependiendo de su composición, se pueden encontrar enjuagues que se especializan en la prevención de halitosis, es decir el mal aliento, otros con flúor que previenen la caries y optimizan la calcificación de los dientes, colutorios para la sensibilidad dental y problemas periodontales (de las encías).
Desde el centro aconsejamos medir unos 10 ml de enjuague (2 cucharaditas) y enjuagarse enérgicamente durante 30-60 segundos y escupir. Es recomendable no diluir, ya que puede disminuir la eficacia de este. Siempre siguiendo las indicaciones que le recomiende su odontólogo.
¿Cuándo usar el enjuague bucal?
Se recomienda utilizar el enjuague bucal 2 o 3 veces al día, siempre después del cepillado. De esta forma se logran unos resultados más eficientes, asegurando una higiene bucal completa.
Dependiendo del tipo de colutorio, el modo de empleo puede variar. Es muy importante consultar siempre las instrucciones de utilización que acompañan al producto. Hay enjuagues que pueden ser utilizados diariamente como parte de la rutina de higiene normal, y otros de uso terapéutico que solo pueden utilizarse en ocasiones concretas y durante un tiempo limitado.
EN ADULTOS:
De manera general, los principales tipos de colutorios que encontramos en el mercado presentan las siguientes acciones:
- Mineralizador anticaries (fluoruro sódico, monofluorofosfato de sodio, fluoruro de estaño, fluoruro de amina, fluoruro de fosfato dibásico de calcio).
- Terapéutica o preventiva de la enfermedad periodontal o de encías (clorhexidina, triclosán, hexetidina, sanguinaria, timol, eucaliptol, derivados de amonio cuaternario).
- Acción contra la hipersensibilidad (cloruro de estroncio, lactato de aluminio, nitrato potásico).
- Acción contra el mal aliento (clorofila, triclosán, clorhexidina, bicarbonato sódico, dióxido de cloro).
- Higiene y protección anticaries infantil (fluoruro sódico, xilitol, glicerofosfato cálcico).
La base de la higiene bucodental es el cepillado, usando un cepillo dental y un dentífrico específico para cada miembro de la familia. El cepillado debe hacerse después de cada comida, pero sobre todo es muy importante realizarlo antes de ir a dormir. Justo al terminar, complementaremos la higiene con el uso del colutorio.
Al igual que el cepillo y el dentífrico, el enjuague bucal se puede usar tantas veces como sea necesario a lo largo del día SIEMPRE Y CUANDO SEA DE USO DIARIO Y NO SEA TERAPÉUTICO, EN CASO DE SER TERAPÉUTICO SEGUIR RECOMENDACIONES DEL ESPECIALISTA. El mejor momento es después de comer, realizando una rutina completa a través de las técnicas más adecuadas.
EN NIÑOS:
Si tienes alguna duda no dudes en preguntarle al especialista, estaremos encantados de atenderte en el centro para cualquier cuestión.